viernes, 29 de julio de 2016

Panza, más que panza...


Andábamos -tarde entre semana- intentando dar un paseo por nuestra playa de Las Canteras....
Corría un ligero airillo más propio de otoño que de verano, pensé, pensábamos que mejor hubiéramos traído una rebequilla, para no tomarnos, a grandes cucharadas, el pelete que recorría en dirección de los cuatro puntos cardinales el lugar.
¡Claro!, ¡mira el cielo!, nubes parejas que pintan la eterna panza burro, aún el mar quieto, calaba, ¡vaya si calaba!
Hubo que desistir, mejor otro día -que quedan más-, nos sentamos al abrigo del chiringo y entre risas, algo de comer y birras melodiosas, se nos fue el día y las ganas.
¡Panza, más que panza!

domingo, 5 de junio de 2016

De viajito por tierras de Covadonga y sus lagos...


...de nuevo, otro curso, veintitantos entre alumnas y alumnos, la compañera y el que escribe.
Es muy, pero que muy difícil elegir la foto que narre, definitivamente, lo que más me haya impresionado, -hay de todo-. Yo, rebuscado donde los tenga, elijo esta, por su belleza, por la paz que se respira, por la tranquilidad de los elementos, por... por todo.
Hubo y largo recorrido, subiendo y bajando laderas, que, aún lo poco, me parecieron kilométricas, interminables... pero merecido el esfuerzo al premio obtenido.
Ya, en otros tiempos, anduve por ahí, claro que... sin saber, como se nos vino al entendimiento; esta vez, íbamos con guía, que, con sus comentarios y su buen hacer y saber, hace que viva, algo más de cerca, los distintos momentos que vas pasando; te cuenta todo lo que sabe, cómo se formó, por qué queda al final como tal, cuáles son sus características geofísicas... y un sinfín de cosas más, que lo hacen, si cabe, aún más bello.
Aquí la dejo, a que la disfruten, con la firme promesa de que tengo que volver... algún día... ¿quién sabe?

lunes, 18 de abril de 2016

¡Ponte aquí a mi vera, prima!, a ver qué pasa...


Como cada ciclo, llegó con ella, alterado por los colores, aromas de misturas, no sé si del viejo puente o de la eterna alameda.
Allí estaba, dándole al arte de la seductora, ella lo miraba, pensando... ¡que pibe más guapo!, él, gañán, ni la miraba, sólo pensaba en sus cosas... ¡vamos nena! ¿por qué tanta espera? ¿Querría estar segura de que no era uno más? En un descuido, ¡zas! y luego... ¡más zas...! y se fue volando, esta vez ni se fumó un cigarro.
Ella se fue, a tenerlos, prole del año que viene, ¡quién sabe! 
Él, como siempre, a más capturas... con la sangre alterada.
En el aire un viejo tema... 

«¡Todo es de color!... 
qué bonita es la primavera... 
cuando llega...»

miércoles, 24 de febrero de 2016

A juego con la fiestita...


Acorde con los fiestorros que nos llevan... sumergido en el tumulto del «yo también...», el viernes pasado, -menos mal que pasó-, en el cole dimos rienda suelta a don carnal, este año, no sé si ya habrá ocurrido, íbamos de «El mundo de la tele»...
Todos nos pusimos a faena, preparamos disfraces, -echando tardes como nunca-, canciones piconas o no y el gran coso, con gala incluida...
Contar que, antes de la fiestita, hubieron tortitas de carnaval y chocolatito bien calentito. Luego, a barriga llena, nos fuimos a cantar, con su orden requerido, todo el mundo.
Disfrazados unos de Pica-Piedra, otros de Mandos a distancia; algunos de Master Cheff y nosotros de Miniums -o como se diga, hicimos las delicias de familias y todo el que se asomaba por la curiosidad del ruido musical.
Luego, el tiempo, mal aliado, hizo que se suspendieran cabalgata y entierro de sardina... ya le daremos sepultura, ¡el día menos pensado!